Sexo y recesión: ¿afectan las relaciones a la economía?

¿Qué relación tienen sexo y recesión? En un entorno mundial de menor crecimiento, con Alemania -motor económico europeo- a punto de marcar recesión el pasado trimestre, los economistas de todo el mundo buscan pistas que indiquen que 2020 será el año de una nueva recesión.

La tan temida palabra alude al momento en el que un país muestra dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo. La Guerra comercial lanzada por Donald Trump contra China podría ser el detonante de un proceso en el que un menor comercio mundial llevase a una bajada del consumo, el motor de la economía, sobre todo de Estados Unidos.

Las cifras que muestran hoy multitud de indicadores están lejos de ese punto, pero el temor se dispara cada vez que las Bolsas mundiales enlazan una serie de sesiones en negativo.

Los movimientos económicos se ejecutan como si fueran fichas de dominó: el ataque de Estados Unidos contra China hacen que la segunda mayor economía del mundo, gigante asiático y fábrica del mundo, muestre cierta debilidad en el crecimiento. Esto a su vez afecta a Alemania, que se ve afectada por menores exportaciones a su gran cliente de automóviles y maquinaria.

Y a su vez, a España, vendedora de productos agrícolas a Alemania, que al mismo tiempo es el segundo mayor emisor de turistas a nuestro país. Es decir, todo está conectado.

Y cómo están conectados sexo y economía. Desde la recesión iniciada en 2008 con la caída del banco estadounidense Lehman Brothers, economistas de todo el mundo se han preguntado por la relación entre ambos fenómenos: cómo nos relacionamos sexualmente y qué relación tiene esto con el bolsillo.

No se trata de saber cómo afecta la economía a las relaciones sexuales, sino cómo afecta la frecuencia de los encuentros de pareja a la economía.

La Oficina del Censo de Estados Unidos ha hecho público un informe con datos de 2018 que sugiere que la seguridad económica es una alta prioridad para los milenials, la generación de nacidos entre 1981 y 1996. Si esa seguridad no buscan matrimonio, ni relaciones sexuales. Y los datos de las encuestas sobre la frecuencia de relaciones sexuales han bajado.

Esto afecta directamente a empresas diversas: desde el mercado inmobiliario hasta las empresas textiles o las de preservativos. La cadena de televisión estadounidense CNBC menciona un estudio de la Universidad de Cornell muestra que es probable que las mujeres se sientan más atraídas y quieran casarse con hombres con mejores perspectivas económicas.

Es decir, a pesar de la cada vez mayor independencia financiera de las mujeres, estas continuarían sintiendo mayor atracción por un hombre con mayores recursos económicos. Y la inestabilidad económica actual no ayuda a que esa atracción se va aumentada.

No existen cifras exactas sobre la relación entre sexo y recesión, aunque de la misma forma que lo que ocurre en una fábrica en Shenzhen acaba afectando a un camarero de Port del PI, el menor número de relaciones que muestran algunos estudios, acaba redundando en la economía.

Es lo que The Atlantic dio en llamar en este vídeo la recesión sexual. Sexo y recesión o recesión y sexo. La relación existe, aunque no se pueda cuantificar.

 

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Twitter: @angelcasana