El euro, otra razón por la que no invierto en el Ibex

Hemos asistido en las últimas semanas a una importante revalorización del euro frente al resto de divisas. Sobre todo, ha llamado la atención su apreciación frente al dólar.

Aunque técnicamente hablando, sería más correcto hablar de depreciación del dólar frente al euro, ya que realmente son las políticas de la Reserva Federal Americana, las que tienen un mayor impacto sobre su cotización.

No olvidemos que más del 70% de las transacciones comerciales mundiales, tienen como protagonista al billete verde.

Esta depreciación, aunque haya pillado por sorpresa a muchos analistas, tiene muchas explicaciones y se veía venir desde hacía meses. Y tiene sus particularidades y curiosidades que debemos analizar para intentar estar en el lado correcto del mercado.

Es obvio, que la razón fundamental es la ingente liquidez con la que la FED está dotando a la economía norteamericana. El volumen es tal, que, ningún banco central del mundo se acerca ni por asomo.

Por supuesto, el presidente Donald Trump alienta dicha política. También ayuda el vertiginoso aumento del déficit de la economía americana. Me produce (no se si llamarlo incredulidad, asombro, curiosidad o perplejidad) increíble que el que es considerado como el país más representativo del Capitalismo, aplique medidas a lo “Garzón” (Alberto y Eduardo) más propias de una República bananera que de una economía de libre mercado.

Pero más allá de buscar las razones de esta depreciación, lo que tenemos que hacer como inversores, es adaptarnos a las circunstancias e intentar conseguir la máxima rentabilidad a nuestros ahorros. Hay que moverse en el mercado que tenemos, no en el que nos gustaría tener (o que pensamos que debería ser).

Es por ello, que esta apreciación del euro, añade sal a la herida de la ya de por sí maltrecha economía patria y se suma a las múltiples razones por las que hace tiempo que, salvo contadas excepciones, no invierto en acciones del Ibex 35.

Y esto es así, porque uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta el PIB español, es el de las exportaciones. Una subida del euro, provoca casi automáticamente una bajada de la competitividad de los productos exportados. Y los países importadores buscarán alternativas más baratas. Aunque si bien es cierto, que una parte importante de las exportaciones son a países que tienen como divisa el euro, las esperanzas de aumentar los ingresos por exportaciones y mejorar la balanza comercial, se ven seriamente afectadas.

Sectores de la economía española más afectados

  • Turismo: ni que decir tiene que la temporada turística (especialmente la internacional, que es la que deja más dinero) está casi completamente parada.
  • Construcción: sin demanda interna (por aumento del paro, la gente tiene menos dinero disponible y el que tiene, en situaciones de crisis económica tiende a guardarlo por lo que  pueda pasar como así se ha demostrado estos meses). Los precios de las casas van a tender a  bajar y muchos proyectos de construcción están abocados a parar como ya vimos con la explosión  de la burbuja inmobiliaria. Sólo la obra pública parece que podría salvarse gracias, en gran medida, al presupuesto de reconstrucción aprobado por la UE (aunque falta la ratificación de los Parlamentos de varios países).
  • Servicios financieros y banca: el principal negocio bancario es la concesión de créditos. Ante el aumento del paro, la ralentización económica etc, no cabe esperar otra cosa que no sea un aumento de la morosidad, de créditos fallidos y una disminución de la demanda de crédito solvente. Ya hemos visto esta semana los resultados de, entre otros, el Banco Santander, que ha tenido que hacer apuntes contables y provisionamientos masivos, que no han gustado para nada al mercado.
  • Comercio, agricultura, automoción: la subida del euro no favorece para nada a estos sectores, que en gran medida tienen un componente exportador muy importante.

La conclusión, por desgracia, es que el panorama de la economía española para los próximos meses no es muy halagüeño. Y es que, ya se sabe que, a perro flaco….

Así que, desde mi humilde opinión, habría que mirar más allá de la Bolsa española y apoyarse en activos que se vean favorecidos por el principal driver de este mercado: la depreciación del dólar. Y ahí, reinan el oro, el bitcoin y las commodities. Como se está viendo en estas semanas.

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